Ixchel, la diosa maya de la luna, la fertilidad y la medicina era representada como una joven con un tocado de serpiente y un conejo a sus pies. Tejía los destinos humanos en su telar lunar y tenía el poder de sanar a los enfermos.
Según la leyenda, sus lágrimas de compasión se convertían en lluvia, nutriendo la tierra y asegurando la fertilidad. Su presencia era fundamental en la vida diaria de los mayas, quienes la honraban y adoraban como protectora y proveedora de bienestar y abundancia en su mundo natural y espiritual.
Ánimo que sea un buen viernes @inakiaa