En Guadalajara avanza el rodaje de El año del gato, ópera prima de la cineasta tapatía Juliana Orea Martínez, que se ha convertido en símbolo de la descentralización cinematográfica en México al obtener apoyo de Focine fuera de la capital del país. La producción, liderada por Orea como directora, guionista y productora, se perfila como un homenaje a las madres y un retrato íntimo de la vida familiar.
La película se inscribe en el género coming-of-age y narra, desde la perspectiva de la hija mayor, el año en que una familia enfrenta la separación de los padres. El núcleo dramático es la relación madre-hija, descrita por Orea como un tránsito de miradas y descubrimientos que revela la humanidad de los padres más allá de su rol de autoridad.
Con fotografía de Santiago Pedroche y diseño de producción de Paloma Camarena, la cinta busca recrear la calidez de un álbum familiar de los años 90. La música, a cargo de Kenji Kishi y Mariana Rosales, integra piezas de Manuel M. Ponce y se convierte en un personaje más dentro de la narrativa.
El elenco incluye a María Fernanda Carrillo, Ana Monterrubio y Roberto Sosa, en escenarios emblemáticos como el Planetario, la Casa de la Cultura Jalisciense y el Teatro Experimental de Jalisco.
El proyecto, desarrollado junto a José Villanueva de Ártico Cine, destaca porque el 90% del equipo técnico proviene de la Universidad de Guadalajara, consolidando a Jalisco como semillero de talento y como un polo atractivo por sus incentivos fiscales y su cash rebate. Para Orea, cada toma es fruto de siete años de gestión y una vida de observación.
El rodaje se encuentra en su quinta semana y concluirá en la sexta, para dar paso a la postproducción. La película estará lista para el público en el primer semestre de 2027, con la expectativa de convertirse en un referente del cine mexicano hecho desde las regiones.